En el taller de barro de Sac Chich, Yucatán, Javier Marín reinterpreta elementos presentes en sus esculturas para dar vida a un objeto utilitario con fuerte identidad estética: una jarrita de agua cuya forma integra el rostro de una mujer, fusionando funcionalidad y carácter artístico en una sola pieza.
Elaborada en cerámica de alta temperatura y esmaltada cuidadosamente, esta jarrita está disponible en cuatro tonos —azul cobalto, negro, amarillo y transparente— que resaltan sus volúmenes y permiten integrarla tanto en interiores contemporáneos como en espacios más tradicionales.
Cerámica de alta temperatura
Color: azul cobalto / negro / amarillo / transparente
13.5 × 21 × 29 cm
2 kg